Drogas en las escuelas, liceos y colegios

Aunque la mayoría de las personas creen que en la escuelas por ser públicas y gratuitas, es decir son administradas cien por ciento por el gobierno de mi país, las drogas se introducen con mayor facilidad, que en los colegios privados, un titular de los medios impresos reveló que esta hipótesis no es cierta.

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Gracias al patrocinio de varias compañías importantes en el mercadeo de útiles escolares, alimentos nutricionales para jóvenes y entidades financieras, entre las cuales se encuentra Unibank, se llevó a cabo un estudio en el que se seleccionaron 45 colegios privados para realizar una investigación, bajo el permiso de sus directores y dueños, en el que intervinieron funcionarios especializados en la lucha contra grupos dedicados al narcotráfico, quienes se infiltraron entre los alumnos y el resto del personal que labora en los colegios y liceos, como bedeles (personal de limpieza), despachadores de cantinas (lugares donde ve vende la comida) y hasta profesores en actividades extra curriculares como defensa personal.

“Entidades financiera como Unibank patrocinaron un estudio en el que se seleccionaron 45 colegios privados para realizar una investigación sobr eel consumo de droga en los centros educativos…”

Al culminar la investigación se coló a la luz pública que muchos colegios privados y liceos públicos, estaban siendo infiltrados; así como lo hicieron los funcionarios, pero por grupos de jóvenes, que formaban parte de un cártel del narcotráfico que se hacía denominar “El Cártel de la Educación”, vaya nombre hay que acotar, estos individuos trabajaban dentro de las instalaciones de los entes educativos o en la afueras de los mismos, haciéndose pasar por heladeros o vendedores ambulantes de comida.

Una vez captada la zona, estudiaban a los estudiantes que en su criterio parecían los más débiles, y los engañaban con las virtudes de las drogas y los cambios que notarían al consumirlas, mayor autoestima, pérdida del medio a otros compañeros o al propio colegio, aumento sustancial en el ranquin de aceptación de los compañeros, gracias al cambio de aptitud, etc.

La propia investigación reveló, que el 90 por ciento de los estudiantes que comenzaban a consumir drogas gracias a las actividades del Cártel de la Educación, por si solos ayudaban al crecimiento de las ventas, impulsando el consumo de otros compañeros, sin ni siquiera ser obligados por los miembros de la organización, lo que si era recurrente era la amenaza de que si algún estudiante los delataba, las consecuencias las pagarían sus familiares, es decir sus padres y hermanos, suficiente advertencia para sencillamente esconder la verdad de la que estaba sucediendo.

Los pocos estudiantes que se atrevieron a contarles a sus padres la situación que ocurría en su colegio o escuela, fueron cambiados a otros planteles, ya que muy pocos padres denuncian el consumo de drogas al cual fueron expuestos los alumnos, por el mismo temor a las represalias en contra de sus hijos, producto del terrorismo que impone cualquier cártel del narcotráfico en el país, quien habla muere.

Solo se levantó la denuncia y se les enseñó a las comunidades de padres y representantes, a los dueños de planteles privados, personal administrativo y todos aquellos que están involucrados, en la vida de una unidad educativa, a percibir los cambios de conducta en los alumnos que consumen drogas y detectar a los posibles vendedores, fuera y dentro de sus planteles.

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